Hoy quiero que me mire él

Aún recuerdo, como si fuera hoy, los alocados latidos que daba mi corazón ante la espectativa de que te asomaras por tu puerta y dirijas tu mirada hacia mi casa y, sin temor alguno te acercaras para proponernos jugar a las “chapadas”  y yo te diera un sí! como respuesta moviendo la cabeza. Eran los deseos…