Un paso adelante

Dispuesta a ser sincera y dar un paso adelante es lo que me motiva a escribir ahora, será que ya no encuentro otra forma de expresarme. Esta vez de una manera más  evidente.

¿La ley de la atracción funcionará aquí?, es muy probable. A pesar de las muchas cosas que tengo que hacer de alguna manera llego a leer  el blog de un compañero, por quien creía sentir algo,  y el de una chica de mi entorno. Eso es puro masoquismo, lo sé. Ellos se corresponden. Se viene un futuro más cierto que incierto. Siempre tuve miedo de eso.

A veces, como ahora, me siento engañada  por las cosas que en algún momento me dijo, quizás nunca las sintió y me las dijo por decir, quizás yo malinterpreté todo, o tan rápido me olvidó, ha pasado un més y aún lo tengo presente, cómo hizo él, quisiera encontrar la misma forma de olvido y porfín terminar con todo esto, es muy probable que fui la que quiso dar más. No quiero reclamar, no tengo razones para reclamar.

Me pregunto cómo me sentiré cuando los vea juntos, tomados de la mano. Yo sabía que en algún momento esto podría suceder, pero por qué con alguien del mismo entorno, por qué cuando es tan reciente. Por qué si aún estando confundida me duele tanto. Quizás me quiero engañar diciéndome que estoy confundida por muchas cosas. Por qué me hizo pensar que lo nuestro es algo fuerte, quizás eso fue lo que quise pensar.

Debería dejar ya de pensar en él por todas las cosas en suma que ha hecho y me ha afectado. Debería ya dejar de hacerme la dura y aceptar que soy débil y que esto me duele en el alma, quizás ya estoy exagerando. Debería darle chance a otras personas e intentar algo bonito. Debería olvidar ya.

Pero no puedo, sé que debo sacar esa frase, pero siento no poder, es el momento, no sé qué me ata a él, no entiendo por qué aún no puedo querer a otras personas de la misma forma que lo hizé con él, bueno en realidad sí entiendo, son la circunstancias. Qué es lo que tiene  que lo hace tan especial. Por qué mi corazón lo guarda celosamente. Es mi corazón o serán otras cosas que no quiero aceptar. Por qué suceden las cosas así.

Extraño mucho a mi papá.

Hoy quiero que me mire él

Aún recuerdo, como si fuera hoy, los alocados latidos que daba mi corazón ante la espectativa de que te asomaras por tu puerta y dirijas tu mirada hacia mi casa y, sin temor alguno te acercaras para proponernos jugar a las “chapadas”  y yo te diera un sí! como respuesta moviendo la cabeza.

Eran los deseos de mi corazón después de las tres de la tarde, y como parte de nuestra rutina minutos más tarde ya nos veíamos correr, tú  haciendo gala de tu buen físico a tu corta edad y yo simplemente dejándome alcanzar, envueltos en el sonido del atardecer terminábamos olvidándonos de los demás y, cuando ya estábamos alejados del resto todo sucedía tan lento que en cada alcance nos sobraba todo y bastábamos los dos.

Un verano tuviste el atrevimiento de mandar mensajes para mí alentando a mi corazón a seguir soñando con un atardecer en el que serías tú quien me venga a decir personalmente todos esos rumores sobre tus sentimientos hacia mí, quizás, mis hermanos y mi papá te intimidaron demasiado pero, demostraste ser débil por no arriesgar. Yo siempre entendí  nuestra situación pero, una espera no es eterna.

Definitivamente fuiste “mi primer amor” y me duró…años, años en los que te tuve dentro de mi corazón y te mantuve tan vivo como hasta hace poco. Viví años con la esperanza de que en cada regreso de tus viajes de verano llegaras a mi casa y me dijeras que esta vez te quedarías y que sería para siempre. Ahora regresaste y como nunca buscaste la manera de comunicarte conmigo… realmente me sentí como cuando era pequeña, mi primer amor con quien tanto soñé y el que era ideal para mí. “Era” porque bastaron semanas para darme  cuenta que quien vino a buscarme no es más que la sombra de alguien a quien amé, tenías que decirme que había sido de tu vida, lo sé y hubiera preferido nunca haberlo sabido. Me hubiera encantado ser la primera en todo, lástima, no me esperaste.

 Mataste la ilusión que había en mí, borraste la imagen que tenía de ti. Ahora ya no queda nada de ti, tan solo recuerdos y, así como me contaste de ti también preguntaste qué había sido de mí. No me limité como antes… me di tres oportunidades y una más… vivo feliz, enamorada de todo y a la vez de nada. Hace poco, menos de un año, conocí lindas personas, una de ellas es un lindo chico y me agrada. Ahora solo quiero que me mire él.