TE QUIERO

“Te quiero” quiso decirle, un te extraño y un gracias por existir… pero, no lo dijo. Siempre le dije haz lo que te nace hacer si lo quieres de verdad, de manera sincera. Por qué no le haces saber lo que sigues guardando en tu corazón. Sin embargo, no me hizo caso… no es que deba hacer lo que le digo sino que hay cosas que ella no se atreve hacer y sufre mucho por eso. Una vez más su miedo la limitó.

Yo lo quiero, muy aparte de que me atraiga demasiado yo lo quiero, pero, sus miedos me atrapan y me hace sentirlos. Muchas veces me comporte fría, calculadora, analizante, como si tuviera todo bajo control, ese es mi método de defensa. Yo no sé qué será de este sentimiento, ya debió desvanecerse, trato de darle diversas explicaciones y así seguir con mi vida, pero, aveces mi comportamiento invalida mis muchas hipótesis. Será que lo estoy queriendo como es él, con todos su defectos y virtudes, será que no me importa si hace algo que ante los ojos de los demás sería una ofensa para mí porque yo ya lo habré justificado mil veces y una más. No lo sé. Solo sé que sigo sintiendo algo muy especial y que no alcanzo a definir. Algo que me hace desear ser unidad con él. Algo que que quizás nos lleve a un misterioso futuro. A pesar de todas las cosas que me pasan necesito estar cerca de él, saber de él… saber que está bien, y si no es así tratar de animarlo y decirle lo mucho que vale, que hay muchas cosas que esperan por nosotros por las que tenemos que estar felices …y porque hay alguien que lo quiere de una manera inexplicable, alguien que lo tiene muy presente como en estos momentos.- Me dijo.

Yo no entiendo si lo quieres tanto por qué no lo demuestras, quizás así le das un poquito de seguridad y porfín dan un paso juntos. De lo que estoy segura es que un sentimiento como ese no se va terminar con solo decirle es mejor alejarnos. Recuerda: ya lo intentaste.

Lo intenté. Sí, y muchas veces. Aveces creí estar ya curada de ese amor, pero vuelve. Regresa. Un vez intenté quitar todo de raíz por una sugerencia de un amigo, realmente fui mi tonta al hacer lo que otra persona haya dicho al pie de la letra, sin embargo, no se pudo, es que no es tan fácil, iba en contra de mi voluntad. Puedo distraerme pero no olvidar, y mucho menos experiencias como las que viví con él, lo que aprendí con él. A pesar de sus errores y mis errores todo fue maravilloso.

Ya no te entiendo-le dije. Te he escuchado tantas veces y no hay problema con eso porque soy tu amiga y estoy para escucharte, sin embargo, este tema ya me tiene harta. Vence tus miedos.

La quiero bastante es mi mejor amiga, sin embargo, se complica demasiado. Yo en su caso no me preocuparia tanto pues no me voy a casar con el siguiente enamorado. Para mí esto es como la escuela del amor. Tengo que conocer mucha gente antes de casarme. Creo que ella piensa que con la persona que vaya a estar también tiene que ser buena propuesta para casarse. Eso es complicarse demasiado y buscar perfecciones. Nadie es perfecto en esta vida, y nda garantiza el éxito. Sin embargo, quien no arriesga ni pierde ni gana, solo se queda estancado, y yo no quiero que ella se quede mucho tiempo así. Ya es hora de avanzar.

Quiero…

Quiero decirte lo que expreso.

Porque expreso lo que no digo.

Lo que no digo por miedo,

por miedo  a exponerme,

exponerme al sufrimiento.

 

Siento lo que no dices

y dices lo que no callas.

Hay muchas frases,

muchas frases entre líneas.

Hay mucho de mí,

y más de mil  confusiones.

Hay mucho de ti,

y más de mil emociones.

Borrador… xD

No sé cómo empezar pero, creo que una buena forma sería describir a quien me contó en un acto desesperado sus problemas del corazón. Le pondré el nombre de “Ariadna”.  Ariadna es una lora por excelencia. Le gusta conversar. Le encanta dar consejos. Es fácil verla escuchando los problemas de los demás, pero, es mucho más fácil escucharla hablar sin parar, como decía: “una lora por excelencia”. En su casa, Ari es diferente, en realidad era muy diferente porque antes renegaba demasiado. Recuerdo que cuando teníamos 5 años -qué memoria no?- Don Ichi nos  recogía del Jardín. Don Ichi es su papá. Y como nuestra casa quedaba cerca siempre nos regresábamos caminando.

()

 De repente se preguntan quién soy yo, bueno somos como una persona, como algunos dicen “uña y mugre”. Amigas del alma. De arriba para abajo y de abajo para arriba, siempre juntas como siamesas. Siempre parábamos juntas, dormía en su casa, almorzaba en mi casa, me recogían de su casa y la recogían de mi casa.  

Y cada regresada siempre tenía que durar una hora y, en el peor de los casos dos horas, y es que a pesar de vivir a diez cuadras de nuestro jardín a esa hora teníamos la ruta: Jardín del Niño Jesús, Santa Isabel (ahora Plaza Vea), Parque Miguel Grau y finalmente nuestra casa. Era nuestra ruta. Nos divertíamos los tres contándonos nuestras anécdotas, nosotros le contábamos sobre los niños insolentes con los que nos tocaba lidiar y Don Ichi, los asuntos de los “grandes” (de esos tiempos), asuntos que los traducía en un lenguaje para niños. En el supermercado nos poníamos a jugar por los pasillos mientras que Don Ichi iba comprando nuestros antojos y alguna cosa que faltara en casa, pero, no todo porque sabía que el día siguiente  regresaríamos por la misma ruta. Y en el parque nos deleitábamos con tan solo ver los árboles en contraste con la luz amarilla, era realmente mágico y hermoso. Nos encantaba. Todo eso duraba normalmente como una hora, pero, cuando duraba más de una hora era porque Ariadna había tenido más de un antojo, y por más que su papá quería consentirla comprándole lo que pedía para que se tranquilizara y dejara de hacer sus escenitas sus repentinos antojos no paraban. Llegaba un momento (cuando todos estábamos callados) en el que ella pensaba que su silencio decía lo que quería, sin embargo, era lo contrario, nadie sabía qué quería ahora. Yo, acostumbrada a esas escenas, obviamente ya sabía qué seguía cada vez que pedía algo por segunda vez, no en vano parábamos juntas todo el tiempo. En esos momentos, inciada la hora explosiva de Ariadna,  ponía toda mi atención solamente en las estrellas,  las que iba contando de regreso a casa, así evitaba que su mal humor me afectara. Siempre fue así: muy engreída y caprichosa, pero, en contraste a eso, ella también era muy agradable, alegre, dulce, comprensible (sí, sobretodo cuando se le hablaba dulcemente) y sobre todo una “lora”, es por eso que seguía a su lado, me cae desde siempre súper bien. 

Ahora sigue igual de renegona pero, en menos grado…

Qué hAgO yO – Arena HAsh

Entraste como un rayo de luz, como un aire encantador, liberaste con tu hechizo a mi recluso corazón tu dulzura corrió por mis venas creí en tu intención no pensé que fuese un engaño ni una mentira tu amor me dices que te está llamando, te vas sin ningún adiós , sé muy bien que estarás en sus brazos dime qué hago yo…

(coro)

 Qué hago con mis labios , si me ruegan tus besos qué hago con mis manos cuando suplican tu regreso qué hago con mis noches.. qué hago con mis días.. que hago con tu esencia que se aferra a la mía dime qué hago yo

… hablamos solo cuando puedes, te abrazo al esconder, qué no haría para no tenerte a mi lado al amanecer mis amigos dicen que te olvide que antes de ti yo no era igual , antes de ti mi vida no tenia sentido , antes de ti no sabía amar…

(coro)

qué hago con mis labios…. si me ruegan tus besos…

 

Fuente: musica.com

 

Dime lo que estoy sintiendo

Tienes que probarla, ésto es love colada, te puedes aliviar y curar con esta pasión, te arderá el corazón…dice una canción; para amarnos más basta que te mire basta que te roce… será cierto?debe ser de alguna manera y en algún recuerdo de algún corazón que ha sido o sigue siendo la morada del complicado, dulce, transparente, amable, bueno, apasionado y espontáneo Don Amor…

A mí me gusta sentir, cerrar los ojos y dejarme atrapar por el momento… sentirme enamorada, sentir que vuelo aunque la razón me concluya en un mundo de confusiones, en la complejidad de mi existencia…”siempre  fui mejor como amiga que como enamorada” con una excepción: Lud, un amor de la secundaria.

Me gusta el amor… ciertas veces me hallo enamorada de todo y a la vez de la  nada, y mientras ciertas sensaciones, que involucran a alguien más, me proyectan enamorada nada refleja la verdadera radiografía de mi corazón.

Si por un día tuviera el poder absoluto en este mundo, de entre tantas cosas que habría por hacer, escogería el crear un decodificador mágico capaz de descifrar lo que se hace complejo para nosotros -o mejor dicho, lo que se hace complejo para mí- y poder propiciar un buen feedback o una excelente retroalimentación como lo dirían muchos  estudiosos de las comunicaciones interpersonales.

Puedo emocionarme, sentirme contenta, pensar en esos instantes que me siento así por que estoy enamorada, algo muy distinto a lo que concluiré horas después, y más luego, como en estos instantes pensaré que mi problema no es si me sienta o no enamorada de alguna persona, sino, quizás deseo sentirme enamorada pero, aún no me toca y, es que a veces busco de entre todos mis cariños uno que clasifique al de una mujer enamorada, un intento que finalmente resulta frustrado. Ahora creo que realmente quiero a muchas personas, un querer especial que me hace sentir muy bien, un sentimiento que no es restringido a una sola persona, un cariño de amigos. 

No puedo asegurar que seguiré pensando de esa manera el día de mañana. A veces deseo que alguien me diga lo que estoy sintiendo porque yo ya no me entiendo.